La vida después de la Inteligencia Artificial

¿Y qué vamos a inventar después de inventar todo lo que se puede inventar? La Inteligencia Artificial (IA) se configura como la tecnología transformativa más radical nunca antes desarrollada por la raza humana.

Como antiguo emprendedor en Inteligencia Artificial reconvertido en inversor, he pasado mucho tiempo pensando en el futuro de esta tecnología: hacia dónde nos está llevando y cómo nuestras vidas se van a reformular a su alrededor.

Los humanos tendemos a desarrollar tecnologías emergentes a la enésima potencia, así que creo que hay una cierta inevitabilidad para las visiones tecno-utópicas lejanas de ciertas ramas de la ciencia ficción; simplemente tienen sentido para mí y para otros. ¿Por qué la IA no debería cambiar todo?

Si bien hemos recorrido un largo camino en este campo en particular, la situación actual es un campamento de exploradores ubicado en la base de una montaña; el único movimiento desde aquí es hacia arriba. Tenemos ya algunos casos de uso convincentes de esta tecnología en ciencia y negocios hoy en día, e incluso hay una serie de productos de consumo que presumen de tener “cerebros” artificialmente inteligentes dentro de ellos.

Pero todas las cosas geniales que se aparecen en nuestros sueños e imaginaciones, como computadoras conversacionales con inteligencia general, por ejemplo, están al otro lado de esta montaña figurada. Es el momento de comenzar a escalar.

A riesgo de decir generalidades, así es como yo pronostico nuestro futuro extraño y desconocido, donde la IA será simultáneamente muy avanzada y muy común. Las cosas serán completamente diferentes de lo que conocemos hoy, pero estos cambios serán significativamente positivos, no negativos.

Habrá un nuevo nivel de ‘normal’

Un mundo con sistemas y servicios de IA generalizados no se parecerá en nada a este en el que vivimos ahora. Hoy en día, alguien que conversa sin pensar con Siri en la acera recibe miradas de extraños por parecer ajeno a la vida humana orgánica que los rodea. Pero la proliferación de la tecnología de IA significará que todo el mundo hablará con sus máquinas todo el tiempo. “Después de todo, nos entienden”, será el razonamiento popular.

Este cambio no se limitará a nuestra tecnología personal, también la comenzaremos a ver en las interfaces públicas. Tus coches robóticos voladores de Uber podrían saber automáticamente a dónde quieres ir sin que tengas que escribir nada. Imagina que nunca tendrás que llevar una cartera encima, porque tu dinero e identidad se basarán en el reconocimiento facial u otros sistemas biométricos. A medida que avanzamos, puede que ni siquiera tengamos que hablar más; en lugar de eso, conectaremos nuestros pensamientos y preceptos con otros humanos o agentes inteligentes directamente, empleando neurotecnología como interfaces cerebro-computadora.

Básicamente, no hay un rincón del trabajo humano o la vida que se dejará sin tocar por la IA generalizada. El futuro será salvaje.

Los asistentes virtuales se harán más amigos o colaboradores

La película de 2013 de Spike Lee, Her, fue un claro ejemplo especulativo de cómo funcionará esto. El personaje de Joaquin Phoenix vive en un futuro cercano y se enamora de su asistente virtual tipo Siri. Cuando una tecnología es lo suficientemente avanzada como para interactuar con ella a diario, recuerda todo sobre uno mismo y se anticipa a nuestras necesidades, el término “asistente virtual” se queda corto con bastante rapidez. Puede ser mejor referirse a ellos como a miembros del equipo, cofundadores, socios o colaboradores. Y vamos a tener muchos de ellos, multiplicando nuestra eficiencia en las esferas del trabajo y la vida.

En pocas palabras, vamos a confiar en las futuras versiones de Siri en formas que probablemente no tengan sentido ahora. Al hablar con una computadora, sabemos que estamos libres del miedo o de los juicios a los que seguramente nos enfrentaríamos si estuviéramos hablando con una persona. Estas entidades artificialmente inteligentes optimizarán nuestras vidas y serán una lente refleja para nuestras vidas, al igual que los amigos y la familia que tenemos hoy.

Tendremos que considerar nuestra moralidad y los objetivos de la raza humana

¿Es moral aumentar nuestras habilidades con tecnología si usamos esas habilidades mejoradas para terminar con el sufrimiento? Esto no es un discurso de estudiantes próximos a conseguir el título, sino una pregunta que merece una consideración profunda. Los métodos y tecnologías IA están mejorando diariamente, así que hay un planteamiento moral y ético esperándonos a la vuelta de la esquina. Tendremos que responder preguntas como ésta más temprano que tarde.

“Moralidad”, en términos generales, se refiere al mínimo común denominador de comportamiento apropiado para las 7,500 millones de personas del planeta. Este es un entendimiento subóptimo de un concepto muy importante, pero si tuviéramos acceso a un nivel más alto de inteligencia, podríamos usarlo para abordar y terminar ese sufrimiento.

Creo que, además, veremos el final de la semana laboral de 40 horas, y eso sin entrar ni siquiera en grandes ideas políticas como la renta básica. El paradigma de trabajo de nueve a cinco es un mito que fue inventado por los seres humanos y tiende a obstaculizar el logro de objetivos y ambiciones personales. Con una nueva marca de inteligencia que automatiza las tareas cognitivas de bajo nivel en todos los ámbitos, inevitablemente generaremos más tiempo de inactividad en nuestros días de trabajo. Esto nos dejará libres para dejar que nuestra mente divague y explote nuestras profundidades creativas innatas, en lugar de agonizar por cumplir con KPI arbitrarias. Hay un “desbloqueo” esencial que espera a la humanidad a la vuelta de la esquina, y la IA nos ayudará a llegar allí.

Hay nuevos desarrollos en el terreno de la Inteligencia Artificial cada semana. A medida que continuamos inventando todo lo que podemos aquí, estamos construyendo un futuro que florecerá con la conveniencia humana. Si la humanidad está dividida con mil fragmentos de deseo, la IA nos ayudará a recoger las piezas y avanzar en una dirección unida y cohesiva.

Fuente: cio.com.mx